Expociencia es la artífice del proyecto de arquitectura, diseño y contenidos del Pabellón de Castilla y León para la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Los trabajos incluían la construcción, el suministro de todos los recursos expositivos y de mobiliario y el montaje y desmontaje, así como la operativa durante el período de celebración de la muestra.

Situado en el Edificio Ranillas, en el nivel destinado a los pabellones de las Comunidades Autónomas, el Pabellón de Castilla y León dispuso de una superficie total construida de 435,74 m².

Cliente: Consejería de Medio Ambiente. Junta de Castilla y León.
El proyecto arquitectónico surgió de la idea de construir un “volumen de máxima eficiencia” que representase la mínima huella ecológica respecto al espacio en el que se debía integrar y a los criterios de sostenibilidad impuestos por la Sociedad organizadora.
La solución constructiva, que funciona como elemento escenográfico en sí, consistie en tres muros estructurales de madera y vidrio, configurando un espectacular pavés circular de botellas de vino dispuestas en horizontal e iluminadas por hileras cromáticas de leds.
Los contenidos representados muestran una visión caleidoscópica de Castilla y León y su vinculación secular con el agua, a través de su diversidad y complementariedad de los paisajes y de su devenir histórico.
Frente a otras ideas que pudieran primar la exhibición tecnológica como objetivo principal, este proyecto puso el acento en la consecución arquitectónica de un marco singular orientado a impactar visualmente y, a su vez, dejar implícitas ideas como las de compromiso medioambiental, conciencia respecto a la historia y el patrimonio, calidad de concepto, vocación poética y mirada hacia el futuro.

Pabellón de Castilla y León Expo Zaragoza 2008.